We may have cancer and feel good, or be submitted to substantial disability and suffering without doctors finding any evidence of disease. Medicine gives no acceptable answers to the last situation and arbitrarily appeals to denying the reality of suffering, making the calvary of patients even more unbearable. This blog tries to contribute with the knowledge of the neuronal network, giving a little light to this confusing section of pathology.

Tuesday, September 7, 2010

Pain is not a stimulus



Pain is not a stimulus, pain is not a stimulus, pain is not a stimulus ...

There are no pain receptors, there are no pain receptors, there are no pain receptors ...

There are no vias of transmission of pain, there are no vias of transmission of pain...

Pain is a response, pain is a response, pain is a response ...

Pain is build up in the brain, pain is build up in the brain ...

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Vision is not built in the eyes, smell in noses and taste in mouths. We smell, see, hear and taste the brain’s interpretation of reality.

We see what the brain selects as relevant in every time and place.

Perception is a brain action, not a passive process determined by senses and by what happens, but by the interpretation that the brain does of what has happened, happens and could happen.

The brain imagines reality and projects its assumptions on the screen of consciousness, a mysterious area for which we have no answers or well constructed questions.

Pain is a cerebral decision to project to the individual the probabilistic evaluation of threat that the brain considers at that time and place, trying to capture the attention and behavior of the individual for a defensive alert purpose.

If this probabilistic assessment is correct, the perception is physiological, functional, cost-effective. If it’s not, the perception confuses and bothers the individual with nothing in return.

I would be satisfied if I managed to eliminate from the readers’ reflections terms like "pain receptors", "vias of pain transmission”, “brain perceives pain" ... The brain does not perceive, it generates perceptions. Pain, as everything that is perceived, is an output, a response, that when it emerges, reenters in the network turned into an input from consciousness, from the individual, to the brain.

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Damage is a vague term that requires clarification. In my opinion, the details should refer to states and agents with necrotizing ability. Otherwise all sorts of pain are validated by any kind of tissue degeneration or inconvenience of personal scope.

Once again: pain is not a stimulus, pain is not a stimulus ....


Pain is in the brain ...


No brain, no pain ...

15 comments:

Lizardo Cruzado said...

Genial como siempre, Maestro. Pero esta entrada más en especial. ¡Chapeau!

arturo goicoechea said...

Lizardo: me reconforta su comentario pues la entrada se ha derivado de un cierto abatimiento por varios comentarios previos de otros lectores.

Como siempre, halagado por tenerle como lector

Saludos

villovi said...

Sinceramente el nuevo formato (y especialmente estilo) que has estrenado en el nuevo año escolar es francamente inmejorable. Sigues con la fórmula de las pequeñas píldoras de sabiduría (como en el libro que me regalaste), creo que todo un acierto porque pese a contener tanta o más información relevante, es más sencillo de "percibir".

Un abrazo y que nunca decaiga el ánimo.

arturo goicoechea said...

Villovi: el ánimo no decae pero oscila. Gracias por los halagos.

Saludos

Carlos said...

Estoy asombrado... avanzo en la lectura del libro y muchas de las preguntas que me surgen veo que se pueden contestar acudiendo al buscador del blog. El análisis del diagnóstico me parece brillante, lógico... los recursos "terapéuticos", más allá del aumentar el conocimiento y esperar fortuna, me parece que están por sistematizar... quizás esta buena teoria pediría aprovechar y adaptar lo que de bueno y mejor hay en tantos recursos terapéuticos que corren hoy día...a los que les falta precisamente una buena teoria...

Arturo Goicoechea said...

Carlos: la aplicación de la teoría consiste en dar con un modo de presentación claro, convincente a poder ser con visualizaciones y en sucesivas consultas comentar reflexiones, episodios de dolor, modo de afrontarlos, repasar las incidencias... Cada padeciente es distinto. Supongo que los profesionales expertos en terapias de diversos tipos podrían aportar, como sugieres complementos prácticos. Sería interesante el intercambio de opiniones con psicólogos, fisioterapeutas...

Gracias por las visitas y el comentario. Saludos

Anonymous said...

Aprendido, "no hay receptores del dolor", perdón por mi desconocimiento. ¿Estamos en mano del cerebro?.

Saludos

Peniche said...

Hola. Saludos desde México. Llevo tiempo leyendo sobre el dolor en este blog, y entre más sé menos duele. Hace 20 años sufrí un accidente automovilístico, tuve una contusión cerebral, entre otros muchos golpes y fracturas, perdí la memoria del antes y del después (unos días atrás y otros para delante). Desde entonces vivo como muchos de los que aquí dan sus testimonios, igual: dolor, soledad, desesperación, miedo –mucho-, a veces terror, a veces pánico. Nada más ni nada menos. Los diagnósticos oficiales dicen que no hay ningún daño en mi cerebro, por lo que no se puede establecer conexión alguna entre aquel accidente y mi dolor. Es herencia genética, me dicen. Pero, por más que me repitan lo mismo, yo sé que sí hay vínculo. Ahora lo comprendo. Es el miedo y el recuerdo que escapó de mi consciencia pero quedó grabado en mi cuerpo, en mi mente. El peligro, la amenaza, existió hace 20 años, no existe más. Dr. Arturo: ¿es así? ¿puede ser así? ¿tiene sentido mi autodiagnóstico?

ana maria said...

Hola Dr, tengo un diagnostico de fibromialgia desde hace poco tiempo. Desde hace 2 meses leo su blog y su teoria de que el artifice de todo este estropicio, es nuestro cerebro. A mi tambien me parece ,que desde que mas leo sobre todo esto, menos me duele.
A modo de broma, le llamo a mi cerebro el "gerente", le hablo y le digo que estoy sana y parece que me quiere creer. Seguire insistiendole...
Gracias por sus articulos, me encantan.

arturo goicoechea said...

Anonimo: pues sí, estamos en manos del cerebro y en manos del aparato digestivo. Nosotros decidimos (en parte) qué, cuándo, dónde, cuánto y cómo comemos y el aparato digestivo lo procesa. También "comemos" información y el cerebro la procesa. Podemos y debemos cuidar la alimentación (alimentos e información). El organismo se encargará del resto. Saludos

arturo goicoechea said...

Peniche: tu autodiagnóstico es correcto. Es la hipótesis más lógica. Para que desaparezca el dolor debe recuperarse la confianza en que la cabeza es un lugar protegido y seguro, como antes del accidente. Ya se han reparado las lesiones... pero queda la memoria, la evaluación, la incertidumbre...

Saludos y gracias por visitar el blog

arturo goicoechea said...

Ana maria: seamos o no conscientes existe un diálogo continuo e inevitable entre el cerebro y el individuo, el YO.

La función del YO consciente, una vez adquirido el conocimiento, es proyectarlo sobre la red neuronal para que se vaya reprogramando y volviéndose racional. La fibromialgia es una de las muchas expresiones de un cerebro que valora enfermedad en un organismo sano.

El cerebro es un gerente, efectivamente... pero no un dictador

Saludos

Anonymous said...

Bien, entonces estamos en manos de
- dos cerebros - "el craneal y el intestinal", ahora recuerdo que lo había leido en su libro.
A propósito del "cerebro intestinal" a qué puedo achacar unas diarreas que suelo tener de forma intermitentes desde hace bastante tiempo, sin causa aparente, podría ser por la toma diaria de Plenur para mantener los niveles terapeúticos del litio, o por mor del "celebro intestinal o craneal" o de ambos.

Saludos

arturo goicoechea said...

Anonimo: el cerebro intestinal analiza el mundo real de lo ingerido, su peligrosidad, y el cerebro craneal puede especular sobre peligros reales. Las sales de litio no son recibidas gratamente por el cerebro intestinal. De hecho se utilizan para provocar aversión gustativa experimental en animales, añadiéndolas a las comidas.

Los dos cerebros pueden sumar su temor-incertidumbre o restar. El llamado "colon irritable" corresponde a un aparato digestivo vigilante, sensibilizado, que perturba el proceso digestivo y lo somete a las expectativas más que a lo que el individuo ha ingerido.

Saludos

LOURDES said...

La verdad: más claro imposible!!! Pero como siempre los profesionales son los que primero manejan estos términos incorrectos que inducen a confusión al consumidor final.

Saludos y muy buena la incisión.